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Reseña Energética

Última actualización el Jueves, 14 de Octubre de 2021 13:04

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Indice del artículo
Reseña Energética
Flujo Energético
Oferta de Energía
Consumo Final de Energía
El papel del Estado en el sector energético
Todas las páginas

Generalidades

La producción de energía primaria en Paraguay está compuesta exclusivamente por fuentes renovables de energía (hidroenergía y biomasa). No produce petróleo y la producción de gas natural es de carácter local y marginal, no representa, por el momento, aporte alguno en la matriz energética nacional.

 

En el año 2020, el 53 % aproximadamente de la producción de energía primaria estuvo constituida por la hidroenergía, que alimenta la operación de las Centrales Hidroeléctricas Binacionales (Itaipú operada desde 1984 con Brasil; y Yacyretá operada desde 1994 con Argentina) y la Central Hidroeléctrica de Acaray desde1968.

En el año 2020, el 60 % de la Generación Bruta de las Centrales Hidroeléctricas tuvo como destino la exportación a los mercados de Argentina y Brasil, lo que configura el perfil electro - exportador del sistema energético del Paraguay.

Los altos excedentes de energía disponible para la exportación se mantienen en la estructura energética del país, sin embargo y como consecuencia del incremento en la demanda nacional de electricidad, la parte de la generación eléctrica destinada a la exportación decrece en los últimos años.

 

 


Flujo energético

El esquema de flujo energético del Paraguay es relativamente simple. La energía primaria está constituida casi en su totalidad por fuentes nacionales, salvo una pequeña cantidad de carbón mineral importado con un peso estructural prácticamente nulo.

Los principales centros de transformación son las centrales eléctricas públicas, básicamente hidroeléctricas que generan prácticamente el total de la energía eléctrica consumida en el país. Los centros de transformación se completan con carboneras y destilerías de alcohol para combustible.

A la energía secundaria procedente de los centros de transformación (electricidad y carbón vegetal básicamente) se le incorporan los derivados del petróleo, totalmente importados. El flujo principal de la electricidad generada por las centrales hidroeléctricas tiene como destino la exportación hacia los mercados de Argentina y Brasil según los Tratados de Yacyretá e Itaipú respectivamente

 


Oferta de Energía

Los recursos energéticos nacionales están compuestos exclusivamente por fuentes renovables de energía (hidroenergía y biomasa). Existen indicios de petróleo y gas en territorio nacional, sin que hasta la fecha hayan sido evaluadas sus reservas y capacidades de explotación.

En correspondencia con el esquema de la matriz energética nacional, las tecnologías de suministro de energía están prácticamente limitadas a la electricidad y a la biomasa.

A partir del año 2006, los derivados del petróleo se importan en su totalidad. El uso de otras fuentes alternativas de energía primaria (biodiesel, solar, etc.) es aún limitado y no intervienen de manera significativa en el balance nacional.

Casi el 100 % de la energía eléctrica generada en Paraguay es producida en centrales hidroeléctricas. El país dispone de 2 centrales hidroeléctricas binacionales (Itaipú, en co-administración con Brasil y Yacyretá en co- administración con Argentina). Dispone además de la central hidroeléctrica Acaray administrada totalmente por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE).

El suministro de energía a partir de productos de la biomasa en Paraguay tiene dos flujos diferenciados: el uso final de la biomasa en forma directa sin un proceso previo de transformación y la transformación en derivados para su uso final en los diferentes sectores.

Por otra parte, las industrias nacionales son, en gran parte, transformadoras de productos agropecuarios, por lo que una parte significativa de los requerimientos de energía se refieren a necesidades térmicas. Muchas de las materias primas contienen desechos combustibles (cascarilla de coco, cascarilla de arroz, bagazo de la caña de azúcar, etc.) lo que facilita que los mismos sean utilizados para satisfacer los requerimientos de energía de las industrias.

Existe una cantidad importante de calderas alimentadas con leña, utilizada para la producción de cerámica roja y cal virgen. En general estas industrias son de pequeño porte y están diseminadas por el interior del país.

El Paraguay dispone de una diversidad de carboneras destinadas al suministro de carbón vegetal para los diferentes sectores del consumo final. Esta actividad está generalmente en manos de pequeños productores agrícolas. La eficiencia de estos centros de transformación varía según la región, características de la materia prima y del mercado al que está destinado. A partir del año 2015, el Balance Energético Nacional asigna una eficiencia energética promedio de alrededor del 49,2 % para la transformación de cada u.e.p. de leña a una u.e.p. de carbón vegetal.

La agroindustria del alcohol se articula con muchos sectores de la economía, y tiene el efecto dinamizador que promueve el desarrollo de diversas áreas como la prestación de servicios, la industria de equipos agrícolas e industriales y la logística.

Con una historia de más de 30 años en la producción y consumo de bioetanol, iniciada por el plan alcoholero en los años ´90, hoy nuestro país es uno de los más avanzado no sólo en la sustitución y complementación de las naftas por bioetanol, sino con un mercado de exportación creciente.

El fomento de cadenas agro-productivas o cadenas de valor, asociados al cambio técnico adaptado a las condiciones particulares de la producción agrícola con diferentes alternativas de materias primas y el valor agregado que se les puede dar a los productos y servicios ofrecidos, brindaron competitividad a nuestra agroindustria alcoholera.

Al tratarse de una industria local, esta combinación permite una importante reducción de fuga de divisas del país en la importación de los derivados de petróleo.

Una de las industrias productoras de alcohol carburante es la “Planta Mauricio José Troche”, operada por la empresa estatal PETROPAR. La planta está ubicada en el Municipio de Mauricio J. Troche, a 168 Km. de Asunción y ocupa un predio de 140Has.


Consumo Final de Energía

La estructura del consumo final de energía en el país se caracteriza por una fuerte participación de la biomasa y productos derivados de la biomasa. Le siguen en participación los derivados del petróleo y finalmente la electricidad.

Biomasa.

Las tecnologías en el uso de la leña se caracterizan en general por su bajo nivel de eficiencia. Su impacto es importante en los sectores residencial, comercial y en la pequeña y mediana industria.

En el sector residencial, de acuerdo a estimaciones, las eficiencias de las tecnologías utilizadas son muy bajas. La mayoría de los consumidores de leña la queman a fuego abierto. Además de la cocción de alimentos, el consumo de leña es utilizado para calentar agua y para la calefacción de ambientes en los meses de invierno.

El consumo de leña en el sector industrial, presenta características diferentes de acuerdo a la actividad propia y a las dimensiones de las mismas. La pequeña industria artesanal se caracteriza por ser una actividad complementaria, la organización empresarial en estas empresas es rudimentaria, la tecnología es tradicional con bajo nivel de eficiencia en el uso de la energía. Entre estas industrias se encuentran panaderías, olerías, fábricas de miel, jabonerías, fábricas de dulce, entre otras.

Entre las empresas mayores se encuentran; grandes olerías, yerbateras, textilerías, frigoríficos, destilerías de alcohol, ingenios azucareros y secadores de granos. Se trata de empresas mucho más modernas y de gran tamaño.

El consumo de carbón vegetal en los hogares está más vinculado a las áreas urbanas y semi-urbanas. Al contrario de la leña, el carbón vegetal es un energético para el cual predomina un mercado organizado desde la producción hasta el consumo final. El grueso del consumo residencial es destinado a la cocción de alimentos.

El carbón vegetal tiene también un uso importante en la industria del acero. La planta siderúrgica Acepar S.A., instalada en la ciudad de Villa Hayes consume importantes cantidades de carbón vegetal en el proceso de reducción en altos hornos.

Derivados del Petróleo.

El combustible gasoil ocupa el mayor peso estructural en el consumo final de derivados del petróleo, seguido por la gasolina de motor, el gas licuado y el resto compuesto por kerosén, turbo jet, fuel oil, coque de petróleo y no energéticos de petróleo (lubricantes, asfaltos, y otros). La desagregación sectorial en el balance energético muestra que el peso fundamental del consumo está localizado en el sector del transporte.

El transporte público de pasajeros es servido exclusivamente por la red de ómnibus. La red de transporte urbano es extensa con una relativa buena cobertura de la población. El transporte de carga está básicamente cubierto por camiones, remolques y otros modos consumidores de combustible gasoil.

El consumo de gas licuado de petróleo está localizado básicamente en los hogares para la cocción de alimentos y en los servicios de gastronomía. Una pequeña parte del gas es consumido también por el transporte automotor ligero.

Electricidad.

El consumo de electricidad en la estructura del consumo final total de energía ha registrado un incremento en los últimos años. En el año 2004 la electricidad participó del 10,2 % del consumo final total mientras que en el año 2020 esta participación se elevó al 19 %.

El sector de los servicios (comercio, gobierno y otros servicios) corresponden los mayores niveles de demanda de energía eléctrica, seguido por el sector residencial, la industria manufacturera y los sectores de la agricultura, la construcción y la minería en ese orden.

El nivel de electrificación en el sector residencial es relativamente alto en comparación con otros países de la región. Sin embargo, el bajo nivel de diversificación de su uso en los hogares determina su pobre empleo y repercute en la calidad de vida de la población y la satisfacción de sus necesidades básicas.


El papel del Estado en el sector energético

En el Paraguay el Estado cumple un rol protagónico en el sector energético, tanto en función de órgano regulador, como en función de actor en el mercado.

En el seno del Gobierno Nacional el sector energético se encuentra bajo la responsabilidad del Viceministerio de Minas y Energía (VMME), creado en el año 1990 como institución dependiente del "Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones" (MOPC), cuyas potestades están fijadas en la Ley N° 167/93:

  • El establecimiento y la orientación de las políticas de uso y manejo de los recursos minerales y energéticos;
  • El estudio de los aspectos técnicos, económicos, financieros y legales para la promoción y el aprovechamiento industrial de los recursos disponibles en el país; y,
  • La fiscalización sobre el uso adecuado de los recursos correspondientes a sus funciones.
  • El Estado efectúa gestiones empresariales en los subsectores de energía eléctrica e hidrocarburos.

En el caso del subsector de energía eléctrica, la empresa estatal Administración Nacional de Electricidad (ANDE) ejerce el servicio público de electricidad, incluyendo generación, transmisión, distribución y comercialización.

En el subsector hidrocarburos, la empresa estatal Petróleos Paraguayos (PETROPAR) posee la autorización para la industrialización del petróleo, y la importación de derivados, aunque esta última es libre sin práctica monopólica por parte del Estado.

Además, PETROPAR tiene presencia en el mercado minorista a través de una red de estaciones de servicios, tanto propias como de inversionistas privados, y cuenta con autorización para el desarrollo de actividades de prospección, exploración y producción de hidrocarburos.

Las actividades de prospección y exploración son concedidas por el Estado a empresas extranjeras y nacionales por tiempo definido.



Actualizado Diciembre/2022